75 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

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Por Dr. Amín Cruz

“Reavivar y refrendar los principios que le dieron cuerpo; para desmontar esas narrativas y fortalecer la democracia; así como la infraestructura normativa, ética e instruccional para la promoción, defensa y garantía de los derechos humanos”

En la celebración de los 75 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es indispensable hacer una reflexión de la situación actual que guardan los derechos humanos en el mundo, donde se vive división y polarización, en el país y en los ámbitos locales que tienen problemáticas particulares, para así poder enfrentar los desafíos que se presentan actualmente y en el futuro inmediato.

Si bien en el siglo pasado se vivió una ola democratizadora en el mundo que favoreció a los derechos humanos, primero con la propia Declaración Universal y luego con  los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; y de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales en que los Estados adquirieron compromisos concretos para la defensa y garantía; y aceptaron la vigilancia internacional del cumplimiento de dichos compromisos; hoy los retos que se plantean en los índices democráticos,  constituyen una amenaza al ejercicio y progresividad de los derechos humanos; y nos llaman a retomar los principios de Dignidad, Libertad y Justicia para todas, todos y todes, lema adoptado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en este año.

Al mismo tiempo, el ejercicio de los derechos humanos hoy enfrenta narrativas instaladas en los debates públicos en los que se plantea que, para solucionar problemáticas que afectan a la población en general o a grupos específicos, es necesario ceder o restringir derechos ganados por las luchas históricas de movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil, de comunidades, personas defensoras de derechos humanos, entre otros.

El Secretario General de la ONU exhortó este lunes a los líderes mundiales a hacer de la Declaración Universal de Derechos Humanos no sólo una hoja de ruta para defender esas garantías, sino también para prevenir guerras, combatir el odio, reconstruir la confianza y construir un futuro sostenible para todos.

En un videomensaje para el evento de alto nivel de conmemoración de los 75 años de la Declaración, António Guterres recordó que el documento histórico constituye un “faro de esperanza” para la humanidad y un modelo para las libertades fundamentales.

“Al celebrar este 75º aniversario, hago un llamado a todos los Estados miembros a aprovechar esta oportunidad y la Cumbre del Futuro del próximo año para fortalecer su compromiso con los valores y principios de la Declaración Universal”, señaló.

“Esforcémonos por defender y promover los derechos humanos, la libertad y la igualdad para todos. Juntos podemos hacer realidad la promesa de la Declaración Universal de Derechos Humanos”, afirmó Guterres.

En la ceremonia de inauguración, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, sostuvo que en un momento “de tan poca solidaridad, y de tantas visiones divisorias y miopes, [este acto de conmemoración] es una llamada a superar la polarización. Una llamada a trabajar juntos, con valentía y principios, para resolver los enormes retos a los que nos enfrentamos”.

En su discurso, Turk pidió volver al espíritu que llevó a todos los Estados miembros a adoptar la Declaración Universal y a basar las decisiones locales, nacionales y globales, en todas las áreas políticas, en el valor intrínseco e igual de cada vida humana.

El Alto Comisionado recordó que el texto “surgió de las cenizas de la guerra global, trayendo esperanza” y fue escrito en “un momento de horror, después de la matanza masiva más monstruosa que el mundo haya conocido jamás, en la forma del Holocausto y con el conocimiento de que la destrucción total estaba cada vez más cerca”.

También se refirió a las raíces de la Declaración, incluidas en la revolución haitiana, “los profundos valores africanos de interdependencia, cooperación y responsabilidad colectiva” y el principio islámico del zakat, o compartir compasivamente, entre otros.

Luego citó el escenario actual: “Mi pensamiento está dirigido a los millones de personas que sufren de manera insoportable en el territorio palestino ocupado, en particular en Gaza, en Israel, Sudán, Ucrania, Birmania, y en muchos otros lugares”.

Türk reconoció que, si bien la Declaración Universal ha sido una fuente de progreso social transformador en todo el mundo, en los últimos 75 años también se han visto “numerosos fracasos en la defensa de los derechos humanos”.

La universalidad de la Declaración convirtió el documento en una guía para resolver los desafíos más apremiantes del mundo, puntualizó.

Durante el evento en Ginebra se dedican sesiones para que los participantes compartan sus testimonios y perspectivas sobre el impacto de la Declaración Universal. También se llevan a cabo paneles de discusión con expertos que examinan los desafíos y consideran el camino a seguir sobre la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y sobre cómo fortalecer el sistema de las garantías fundamentales.

El presidente de la Asamblea General de la ONU, Dennis Francis, presidente de la Asamblea General de la ONU, también subrayó la importancia de la Declaración Universal.

“Los derechos humanos son el hilo que nos teje… Mientras conmemoramos con orgullo este aniversario, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con los principios consagrados en esas garantías”

El Día de los Derechos Humanos, que se celebra cada 10 de diciembre, marca la adopción en 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La Asamblea proclamó el documento histórico como un “estándar común de logro para todos los pueblos y todas las naciones”, por el cual los individuos y las sociedades deberían “luchar mediante medidas progresistas, nacionales e internacionales, para asegurar su reconocimiento y observancia universales y efectivos”.

La Declaración establece una amplia gama de derechos y libertades fundamentales inherentes a todos los seres humanos. Garantiza los derechos de todas las personas en todo lugar, sin distinción de nacionalidad, lugar de residencia, género, origen nacional o étnico, religión, idioma o cualquier otra condición.

Aunque no es un documento vinculante, la Declaración ha inspirado más de 60 instrumentos de derechos humanos que en conjunto constituyen un estándar internacional de esas garantías.

El momento histórico que se plantea en el ejercicio de los derechos humanos nos impone un alto compromiso para utilizar todas las estructuras que se han construido a lo largo de estos años a fin de evitar regresiones en los derechos y libertades; y nos obliga a mirar los desafíos presentes y del futuro inmediato de las nuevas agendas como el derecho al cuidado, a un medio ambiente sano, a la salud mental; así como los derechos digitales; nos interpelan como ciudadanos, sociedad, gobiernos e instituciones para estar a la altura de ellas y garantizar la dignidad de todas las personas, en cualquier circunstancia y situación, desde perspectivas de género e interseccionalidad.

“Privar a las personas de sus derechos humanos es poner en tela de juicio su propia humanidad.” Nelson Mandela

Dr. Amín Cruz, CEO, presidente y Fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre y Embajador de la Prensa latinoamericana, Diplomático ante la ONU, periodista, escritor en USA.

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