CEPAL: Litio es un recurso estratégico para América Latina y el Caribe

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Por Araceli Aguilar Salgado

“Cada vez que das un paso adelante, estás destinado a perturbar algo. Agitas el aire mientras avanzas, levantas polvo, alteras el suelo. Vas atropellando cosas. Cuando una sociedad entera avanza, ese atropello se hace en una escala mucho mayor; y cada cosa que trastornan, los intereses creados que quieras suprimir, todo se convierte en un obstáculo (a vencer, siempre a vencer). “Mahatma Gandhi

El litio (Li) se utiliza desde hace décadas en diversas actividades productivas, incluyendo la fabricación de cerámicas, vidrios, caucho sintético y lubricantes, productos en base a aluminio, la elaboración de medicamentos, y más recientemente la electrónica de consumo masivo (celulares y computadoras). 

Sin embargo, la creciente demanda por sus derivados de alta pureza (carbonato de litio, cloruro de litio e hidróxido de litio) es un claro emergente de la eclosión nano tecnológica, el desarrollo de vehículos eléctricos, y la necesidad de contar con sistemas eficientes y de alta capacidad para el almacenamiento de electricidad proveniente de fuentes de energía alternativa, en respuesta a las escasas reservas de combustibles fósiles

El litio es uno de los elementos fundamentales para la transición energética, en especial porque es un insumo hasta ahora insustituible para la producción de las baterías de iones de litio, una tecnología clave para la descarbonización del transporte y el almacenamiento de energía generada a partir de fuentes renovables.

Además, el litio es considerado un recurso estratégico por los países que cuentan con yacimientos abundantes. En América Latina destaca el denominado “triángulo del litio”, integrado por la Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de) y Chile, al tiempo que el Brasil, México y el Perú, con depósitos menos extensos, tienen posibilidades de desarrollar una importante producción.

El litio se ha convertido en un mineral fundamental para impulsar las metas de los gobiernos en materia de transición energética, lo que puede significar una ventana de expansión económica para América Latina.

En el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) titulado Extracción e industrialización del litio, oportunidades y desafíos para América Latina y el Caribe, se indicó que la región posee casi 60% del total del mineral en todo el mundo.

Según la CEPAL, el litio es un insumo hasta ahora insustituible para la producción de las baterías de iones de litio, una tecnología clave para la descarbonización del transporte y el almacenamiento de energía generada a partir de fuentes renovables.

Por tanto, tiene posibilidades de contribuir al desarrollo económico de los países mediante un impacto positivo a partir de una mayor creación de valor, es decir, del aumento del producto, de las exportaciones, del empleo y de la recaudación fiscal.

En la región el recurso es considerado estratégico en Argentina, Bolivia, Chile y México, por el potencial que tiene para promover el desarrollo socioeconómico, la agregación de valor y los encadenamientos productivos que contribuyan a un proceso de cambio estructural de las economías.

México Reforma a la Ley Minera (2022) Establece que “se declara de utilidad pública el litio, por lo que no se otorgarán concesiones, licencias, contratos, permisos o autorizaciones en la materia”. Además, se dice que el litio es estratégico y que su exploración, explotación, beneficio y aprovechamiento estarán a cargo del organismo descentralizado que determine el Ejecutivo Federal.

México cuenta con el proyecto de Sonora (actualmente de la china Ganfeng Lithium), basado en un depósito de litio en arcillas enriquecidas, ubicado en el estado homónimo.

Actualmente se encuentra en etapa de construcción y se proyecta que aportaría alrededor de 35.000 toneladas por año de litio grado de batería hacia mediados de la década 21.

Por otra parte, el Gobierno mexicano creó en agosto de 2022 Litio para México (Litio MxS), una empresa estatal que tiene por objeto la exploración, explotación, beneficio y aprovechamiento del litio ubicado en territorio nacional, así como la administración y control de las cadenas de valor económico de dicho mineral

El informe indica que los recursos identificados de litio en América Latina y el Caribe se concentran en el denominado triángulo del litio (Argentina, Bolivia y Chile).

Además, es posible encontrar litio en menores cantidades en Brasil, México y Perú, elevando los recursos de litio encontrados en la región a casi 60% de los recursos mundiales. Asimismo, la región concentra 52% de las reservas mundiales de litio, localizadas principalmente en Chile (41%) y Argentina (10%).

“Desde la perspectiva de los Estados, esto exige políticas y normas que favorezcan la creación de bienes públicos, el desarrollo de capacidades e infraestructuras blandas y duras, y la movilización y el direccionamiento de los recursos necesarios”, resalta el informe.

Además, el combate al cambio climático, con vistas a la transición hacia energías renovables y la electromovilidad, es el principal motor que hace disparar la actual y futura demanda por litio que podría multiplicarse por 42 en 2040, de acuerdo con el escenario de desarrollo sostenible de la Agencia Internacional de Energía.

Asimismo, el crecimiento de la demanda explica en gran medida el aumento exponencial de los precios del litio y otros minerales utilizados en estas tecnologías en los últimos años. 

Los precios del litio se multiplicaron casi nueve veces entre 2021 y 2022, señala el documento. Actores como China, Estados Unidos y la Unión Europea lideran la electromovilidad y cuentan con una serie de políticas que buscan asegurar el suministro de minerales considerados críticos para la transición energética.

Solo tres países explotan litio a gran escala comercial en la región. Según el informe, en 2021, Argentina representó 9,8% de la producción mundial, Brasil 0,4% y Chile el 41%. Ese mismo año, los cuatro mayores productores de litio a nivel mundial (en orden de importancia, Australia, Chile, China y Argentina) concentraron más de 96% de la producción global, lo que ha motivado a los países productores de baterías de ion-litio a incluir el mineral en su listado de minerales críticos.

Es importante destacar que la cooperación, la coordinación y la integración regional son instrumentos importantes para reforzar las oportunidades que ofrece la industrialización de minerales estratégicos y el desarrollo de cadenas regionales de valor, en especial de tecnologías para la transición energética y la electromovilidad frente a la geopolítica global, en que el riesgo de ruptura de las cadenas de suministro y valor está latente.

Una agenda regional de desarrollo productivo en torno al litio o los minerales estratégicos puede servir a este cometido para unir esfuerzos, complementar capacidades y buscar sinergias.

En el caso particular de las baterías de iones de litio con respecto a las cuales se verifican estrategias de coubicación geográfica o retorno de la producción y fabricación de bienes al país de origen (reshoring) que están dando lugar a grandes polos industriales, tanto dentro como fuera de Asia constituye una condición necesaria para la promoción de un mercado de la electromovilidad y las energías renovables de grandes dimensiones que contribuya a promover el desarrollo de capacidades industriales regionales para la producción de baterías y sus insumos.

Por ejemplo, la colaboración con la industria automotriz de la región, sobre todo entre países con capacidad instalada, como la Argentina, el Brasil, Colombia y México, puede contribuir a acelerar el desarrollo del mercado de la electromovilidad o algunos de sus segmentos, como la electrificación del transporte público de pasajeros para las grandes ciudades de América Latina y el Caribe.

“La minería del litio será muy probablemente una actividad en expansión en la región, razón por la cual es fundamental el pensamiento crítico, la visión sistémica y holística reforzando el imaginario del Estado y el valor social de la minería de manera tal de hacerla sostenible, acordes con las capacidades de recuperación a escala humana del medio físico-natural, equitativa socialmente, viable económicamente y confiable desde lo financiero”

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, del Estado de Guerrero.

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